Regional
El supuesto funcionamiento de al menos tres bares clandestinos en Ciudad Quesada y Florencia, ha provocado malestar en diversos sectores, principalmente en los comercios establecidos, que a pesar de la pandemia, operan en regla y consideran este tipo de establecimientos como una competencia desleal, ya que al parecer trabajan en horarios fuera de lo establecido por el ministerio de salud.
Recientemente la Cámara de Comercio, Industria y Turismo de la Zona Norte, envió una nota al consejo municipal de San Carlos, pidiendo actuar contra los comercios informales, que en los últimos meses han surgido de forma desmedida, afectando las actividades de negocios establecidos y que están al día en sus compromisos.
Consultado Juan Diego González, presidente del consejo municipal, índico “que las autoridades competentes llámese tributación, fuerza pública, ministerio de salud, municipalidad, quienes deben clausurar toda actividad de bares ilícitos, es un riesgo para la población, pero además una afectación para eso comercios que si están en regla, pagan patentes, cargas sociales. Yo aprovecho para llamar a la ciudadanía que no asistan a esos lugares porque representa un peligro para quienes asisten, pero también que denuncien”.
La regidora Vanesa Ugalde, del partido Progreser comento “la verdad que preocupa muchísimo el aumento de los negocios informales, ya sean cantinas o ya sean ventas. Debemos respeto a las personas que están haciendo un gran esfuerzo por pagar las patentes y cargas sociales. Por lo tanto la Municipalidad debe intervenir y debe accionar los protocolos existentes, para minimizar estas ventas clandestinas, estamos entendidos que siempre van a existir, pero no es justificación para que no se intervengan”.
El regidor socialcristiano, Luis Fernando Solís, explico que “con respecto a todos los bares clandestinos que se denuncian, como toda actividad que es clandestina, hay que buscar la forma de como regularla. El problema de los bares es que no solo se vende alcohol sin ningún control o restricción, obviamente al no existir patente ni permisos de salud y todo lo demás, pueden incumplir con todas las normas de seguridad, normas de salud, lo cual puede causar problemas serios en la población, por eso es que estos bares son un punto de riesgo. Como todo punto de riesgo y la clandestinidad la obligación que tiene la municipalidad es de controlar esta situación”.
Por ahora se debe esperar a conocer las acciones que emprenderá la administración municipal, en relación a la solicitud de los regidores, de sacar de la clandestinidad los supuestos bares que vienen funcionando en el cantón de San Carlos.