Ante las constantes noticias sobre la falta de seguridad en la zona de las Crucitas, y la gran afluencia de nicaragüenses y coligalleros que depredan esta zona de nuestro país buscando a como de lugar conseguir el oro de CR. El gobierno central de nuestro país envía varios policías a esta zona para poner algo de orden.
Lo penoso es que estas medidas de seguridad son temporales y pronto los policías volverán a brillar por su ausencia y el gobierno central se dedicará a otras funciones.
Este problema no es voluntad del gobierno, sencillamente no hay presupuesto ni recurso humano para cuidar con efectividad nuestras fronteras.