«La voz es un espejo que refleja la vida interior de la persona. Cada uno tiene la suya propia, que es diferente a las demás». La voz es un componente clave de quién eres.
Una de las mejores cosas de cantar es que no tienes que ser excepcionalmente bueno para cosechar las recompensas; puedes cantar en la ducha o seguir tus canciones favoritas en la radio.
Cantar es bueno en muchos niveles. Por ejemplo, reduce el estrés, aumenta la inmunidad y la función pulmonar, refuerza la flexibilidad atencional, mejora la memoria, fortalece la salud mental y nos ayuda a lidiar con el dolor físico y emocional.
Aprender una canción es una tarea complicada para el cerebro. Por lo tanto, uno debe estar lo suficientemente coordinado como para cantar las palabras correctas en el momento adecuado, utilizando el tono y el volumen apropiados.
Dominar una nueva canción puede ofrecer una verdadera sensación de logro, desarrollar la autoestima, aumentar la confianza y poner a prueba nuestras habilidades de escucha.
Cantar también puede ser increíblemente relajante. Al igual que el yoga, interpretar una canción te obliga a concentrarte en tu respiración y rendimiento físico, dándote un descanso de la charla cerebral y las preocupaciones que ocupan tu mente durante todo el día.
Cantar en un coro o un grupo aumenta las posibilidades de relaciones empáticas con quienes nos rodean, porque genera una identidad grupal positiva. Cantar en grupo promueve la inclusión social, apoya el desarrollo de habilidades sociales y permite que personas de diferentes edades y habilidades se unan para crear algo único en las artes, con éxito.
El canto saludable también nos permite maximizar nuestro potencial para comunicarnos con los demás. Aprendemos a mejorar nuestra coordinación vocal subyacente, aumentar el color vocal e impactar la variedad intencional en la comunicación. De hecho, para un porcentaje muy alto de la población laboralmente activa, la voz es una esencial herramienta profesional (por ejemplo, para maestros, abogados, clérigos, vendedores telefónicos, actores, cantantes y empresarios). Por lo tanto, los ejercicios de canto y el aprendizaje del mecanismo de la voz mejoran su capacidad funcional.
En general, estos beneficios combinados sugieren que cantar es una de las formas más positivas de actividad humana.